Enrique Morente

(Granada, 1942 – Madrid, 2010)

El granadino Enrique Morente nació en uno de los barrios más icónicos de la ciudad, el Albaicín, donde comenzó sus primeros contactos con el flamenco. No obstante, se formó en el cante principalmente en Madrid, con intérpretes como Pepe de la Matrona. Su discografía, con más de cincuenta trabajos, se inició en 1967 con Cante Flamenco en el sello Hispavox, acompañado a la guitarra por Félix de Utrera. Entre las señas de identidad de su cante, desde los primeros trabajos, cabe destacar el profundo amor por la poesía, abordando versos de escritores como Fray Luis de León,  San Juan de la Cruz, Gustavo A. Bécquer, Manuel Machado, José Bergamín, Pedro Garfias, Rafael Alberti, Miguel Hernández o Federico García Lorca: así por ejemplo, en 1990 grabó el disco En la Casa Museo de Federico García Lorca de Fuente Vaqueros. Este cantaor es considerado uno de los grandes renovadores del flamenco contemporáneo, en base a su búsqueda constante de nuevas formas de abordar el cante y abrir originales caminos que, sin embargo, entroncaron directamente en la ortodoxia flamenca e incentivaron la pervivencia de la tradición. Prueba de ello son discos como Omega, junto a la banda granadina Lagartija Nick, poniendo música principalmente a poemas de Federico García Lorca pero, también, de Leonard Cohen. Recibió el Premio Nacional de Música en 1994, siendo el primer cantaor flamenco en obtener el galardón. En definitiva, Morente, con su profunda y versátil voz, amplió los límites del flamenco y lo proyectó hacia territorios contemporáneos, consolidándose así como una figura esencial para comprender la evolución del género entre los siglos XX y XXI.